Ignacio González te explica todo lo que siempre quisiste saber de ti y no te atreviste a privatizar

Los médicos no operan a los pacientes porque no quieren operarles, según afirma el Presidente Telépata de Madrid. Y, por supuesto, según su visión privilegiada de una infantil realidad imaginaria, no tiene nada que ver con la externalización, aunque sea el único motivo de la huelga; sólo un tarugo pensaría que la principal reivindicación de un colectivo es el motivo de sus actos reivindicativos, evidentemente. Miles de vocaciones y toda una montaña de años dedicados a prepararse para su profesión y ahora estos pérfidos médicuchos prefieren perder casi un millón de euros en sueldos sólo porque resulta original, sólo para fastidiarle a él, sólo porque la salud de los pacientes es menos importante que dejar en evidencia a este insípido chulito. Malditos médicos, mira que no querer tragarse sus tres falacias machaconas.

Ignacio, travieso, a ver si vas a estar proyectando tu absoluta carencia de ética sobre otros profesionales que, a diferencia de ti, sí estudiaron para para el trabajo que hacen y tienen cerebros formados por neuronas en vez de por “euronas”. No te aconsejaremos que regreses al Derecho, por el bien de la Justicia más que nada, pero sería interesante ver cómo te labrarías ahora un camino profesional volviendo a opositar para funcionario (como hiciste en tus inicios) en este páramo de oficios públicos que estás empeñado en crear. Luego contarás en tus batallitas que tú subiste desde abajo con el sudor de tu frente, pero se te olvidará añadir que, una vez arriba, destruíste la posibilidad de que otros hagan lo mismo, y que les privatizaste hasta el sudor y la frente. Tramposillo.

“Una cosa es que estos señores hayan decidido utilizar su derecho a la huelga para perjudicar el derecho de los ciudadanos a ser intervenidos en operaciones programadas…”

Vaya, hombre. Esos que, según tú, antes eran unos profesionales excelentes a los que respetabas y los principales artífices de la calidad sanitaria madrileña, ahora ya sólo son “estos señores”, y gracias. Y encima, los pobres están tan confundidos pensando que utilizan su derecho a la huelga para proteger la Sanidad Pública que no se dan cuenta de que en realidad han decidido utilizar su derecho a la huelga para perjudicar los derechos de otros ciudadanos a los que tendrán que mirar de frente mañana (cosa que tú no harás). Menos mal que estás tú aquí para explicarles cuáles son sus verdaderas motivaciones más íntimas, oh oráculo Ignacio; la destrucción del mundo conocido a base de no operar a sus conciudadanos.

Ya de paso podrías explicarles también cómo diagnosticar tu propia discapacidad cognitiva y racional.

O, mejor aún, coje los 530 millones de ases que te sacaste de la manga y llévaselos a tus amos de las aseguradoras mientras te arrastras sobre las risas que se deben estar echando a tu costa.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en A bofetones, Sanidad Pública y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s