Un revés para el copago

El conocimiento acumulado advierte de que el copago reduce el consumo innecesario, pero también el necesario”, señala Oliva. “Para los sanos tiene un efecto leve; a los que tienen baja renta o una enfermedad crónica le afectará más. Eso hay que tenerlo muy en cuenta cuando se diseña”, insiste. De hecho, esos condicionantes también afectan al copago farmacéutico —“que, diga lo que diga la ministra, también es sanitario”, afirma—.

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