Desmantelando Lasquettys

El Consejero de Sanidad tiene un discurso repetitivo y constante que se basa en unas pocas directrices propagandísticas, y lo repite siempre, allí donde va. Analicemos su manipulación y ofrezcamos algunas respuestas:

  • Estas huelgas perjudican a los pacientes. Es inevitable, aunque se intenta que sea lo menos posible e incluso hay muchos médicos viendo pacientes a pesar de estar en huelga perdiendo dinero. Lo que sí perjudica a los pacientes es:
      • La negativa de la Consejería a informar a los pacientes sobre dónde van a ir a parar sus consultas y sus médicos.
      • La negativa del Gobierno de Madrid a dialogar con los profesionales a pesar de tenerlos a todos en contra.
      • El deseo de la Consejería de privatizar la Sanidad por sorpresa sin haber consultado antes a los profesionales.
      • Y, sobre todo, el misterioso empeño del Gobierno de Madrid por entregar el dinero de nuestros impuestos y la gestión de nuestra salud a empresas privadas cuyo único objetivo es obtener beneficios aunque cueste vidas.
  • Estas huelgas están absolutamente injustificadas. ¿Es la opinión de Lasquetty o la de las empresas privadas que quieren nuestro dinero?
      • Hay al menos un millón de ciudadanos que opina lo contrario, al menos un millón de ciudadanos cuya opinión le da igual a Lasquetty.
      • Colegios médicos regionales y nacionales, asociaciones médicas, colegios de enfermería, sociedades científicas nacionales e internacionales, catedráticos y padres de la Sanidad Pública… todos ellos, al contrario que el Consejero de Sanidad, piensan que estas huelgas SÍ están justificadas.
  • El Gobierno no va a vender hospitales ni entregarlos a una compañía privada para que hagan con ellos lo que quieran. No, el Gobierno va a “alquilar” hospitales, instalaciones y personal sanitarios públicos a empresas privadas, a precio de risa, por treinta años y sin demostrar ni explicar qué métodos de control va a ejercer sobre dichas concesiones.
  • Son hospitales públicos y gratuitos pero queremos que la gestión la lleve una empresa privada.
      • ¿Quiénes quieren eso, las empresas privadas y los asesores de la Consejería?
      • ¿Por qué lo quieren si está demostrado (Alzira o Gran Bretaña) que resulta más caro?
      • ¿Quiénes son ellos para desviar el capital público hacia gestores privados sin consultarlo con los ciudadanos que ponen ese dinero del cual depende su salud?
      • Son hospitales públicos que no han salido de una chistera, se han pagado con nuestros impuestos, los de todos los madrileños, y no se pueden entregar a la gestión privada sin
          • consultar con los profesionales,
          • sin mostrar pruebas de que eso sea bueno y
          • sin haberlo anunciado en su programa electoral.
  • La gestión privada de un hospital público da buenos resultados en cuanto a la calidad asistencial, en satisfacción de los pacientes y resulta menos costosa. Estamos todos esperando la demostración de estas afirmaciones, llevamos esperándolo desde que se anuncio el plan de sostenibilidad, pero ni la Consejería ni el Gobierno muestran estudios que avalen esas afirmaciones. Es inmoral desmantelar algo tan necesario, complejo y grande como la Sanidad Pública basándose en afirmaciones sin demostrar.
      • Una alternativa todavía mejor sería optimizar la gestión pública de los hospitales públicos, pero al Consejero no le interesa que los ciudadanos nos demos cuenta de que hay alternativas a la privatización.
  • Se ha comprobado en tres hospitales de la región y en otros de España y Europa. De los tres hospitales de la región, dos llevan menos de un año funcionando bajo este modelo y no ha dado tiempo a comprobar nada que pueda sustentar un cambio tan descomunal en toda la Sanidad de la región, y el tercero cubre la misma población que el Doce de Octubre, que es a donde se deriva lo que resulta más caro.
      • ¿Qué otros hospitales de España? ¿El de Alzira, que se declaró en quiebra y al que hubo que rescatar con 25 millones de euros públicos para luego volver a alquilárselo a las mismas empresas privadas que lo arruinaron?
      • ¿Qué hospitales de Europa? ¿Bajo que régimen sanitario público? ¿Cuál es el PIB en esos países y cómo les afecta la crisis? ¿Qué división regional tienen?
  • Ya hay tres hospitales en Madrid funcionando con esta fórmula y los resultados en términos de asistencia “son igual de buenos”. No lo son, porque la mayor carga asistencial se la llevan otros hospitales completamente públicos que cubren las mismas areas de población, por lo que estos tres hospitales sólo asisten aquello que les deja beneficio mientras derivan a otros hospitales lo que no les resulta rentable. Y, según los presupuestos de la Comunidad, además resultan más caros, tanto si se mide por camas como si se mide por pacientes.
  • Estamos en un momento de crisis muy grave, tenemos que hacer un ajuste muy importante por un sistema de financiación que nos perjudica de una manera injusta. Precisamente un momento de crisis no es el mejor para acometer un cambio tan drástico en todo el modelo sanitario público, porque cambiarlo cuesta más dinero del que ahorra. Hagamos el ajuste sin privatizar.
  • Con los hospitales de gestión privada se pueden utilizar las reglas comunes en el conjunto de las sociedades en tema de contratación, aprovisionamientos o búsqueda de eficiencia. Con los hospitales de gestión pública también, pero se necesita una buena gestión del órgano responsable, que es la Consejería de Sanidad. Está muy feo utilizar su propia fracaso como gestor para excusar el desvío del dinero público hacia manos privadas.
  • A los pacientes no les perjudica en nada. A los pacientes, que somos todos, es a los que más perjudica, porque se entrega la gestión de su Sanidad Pública a manos de empresas que buscan el lucro en lugar de la salud.
  • Desde la Consejería de Sanidad se van a tomar todas las medidas de garantía necesarias de supervisión y de control. Primero, explique de una vez todas esas medidas para que los profesionales puedan valorarlas. Y segundo, cualquier medida de supervisión y de control sobre una empresa privada va a ser siempre menos transparente y más complicada que las medidas de supervisión y control aplicables al gestionar la Sanidad directamente desde los propios estamentos públicos que la financian.
  • Desde el primer momento se ha pedido a todas las entidades, sociedades científica, colegios y sindicatos, diálogo y voluntad de hacer juntos estas medidas para que se haga de forma adecuada tanto para los profesionales y pacientes. Desde el primer momento se ha negado el diálogo desde la Consejería y se ha pedido (e incluso exigido) a los profesionales que acaten estas medidas sin discutirlas ni ponerlas en entredicho. Cada vez que la Consejería ha convocado a una junta técnico asistencial de un hospital, ha sido para imponer su plan y negarse a escuchar las propuestas que pudiera llevar dicha junta a la reunión. Por eso es por lo que la Consejería ha perdido el acceso al diálogo con los interlocutores sociales y cualquier autoridad moral para negociar.
  • Y nos hemos encontrado con una negativa cerrada a cualquier medida, se nos pide que se quede como está y eso es una irresponsabilidad porque queremos seguir manteniendo la misma calidad pero el presupuesto es menor. Lo que se han encontrado es con una crítica razonable y sana a unas medidas aterradoras que quieren implantar sin tener que dar explicaciones y sin proporcionar datos fiables que las avalen. Nadie les ha pedido que se quede todo como está, y eso no es un error del Consejero, es una mentira pura y dura; se pueden cambiar muchas cosas sin tener que entregar nuestros impuestos y nuestra Sanidad a manos privadas. La Consejería engaña a los ciudadanos haciéndoles creer que sólo privatizando se puede mantener la calidad y que sólo hay dos opciones: O se privatiza, o se pierde calidad y dinero. Pero los trabajadores de la Sanidad y los ciudadanos de la Comunidad sabemos que hay más opciones, sabemos se pueden hacer muchas cosas para ahorrar sin tener que privatizar nuestra salud, sabemos que el principal problema económico de la Sanidad es la mala gestión que ha hecho la Consejería y también el propio y muy caro proceso privatizador que está en marcha desde hace tiempo, y sabemos que no queremos dejar la Sanidad en manos de empresas que buscan beneficios por encima de salud.

Resumiendo:

  • No se informó a los profesionales ni se les consultó sobre los cambios tan importantes que se pretendía realizar.
  • No se informó a los ciudadanos en el programa electoral de que se pretendía entregar la gestión de su salud a manos privadas.
  • Se pretende cargar a las espaldas de los trabajadores la responsabilidad de la mala gestión de la Consejería, e incluso se les pide que hagan el trabajo de la Consejería proponiendo soluciones de ahorro.
  • Se pretende hacer creer a los ciudadanos que entregar la gestión de Sanidad a manos privadas es la única reforma posible.
  • Se asegura que la gestión privada de la Sanidad es más barata, pero no se demuestra de ninguna forma ni se rebaten los muchos ejemplos de que en realidad es al contrario.
  • Se asegura que este plan de privatización se hace para evitar que los recortes de presupuestos obliguen a cerrar hospitales, pero al mismo tiempo se asegura que todos los hospitales pueden resultar rentables si su gestión se pone en manos privadas. ¿Es una contradicción o un reconocimiento de incompetencia por parte de la Consejería?
  • Se asegura a los ciudadanos que la gestión privada de la Sanidad no les va a afectar en nada, pero no se les explica cómo se va a controlar a  las empresas privadas, que buscan obtener beneficios y que incentivan (e incluso obligan) a sus médicos a seleccionar y tratar a los pacientes con baremos económicos y no sanitarios.
  • Se miente a los ciudadanos diciéndoles que las protestas son movimientos políticos y sindicalistas, sin mencionar nunca a los colegios médicos asociaciones médicas, colegios de enfermería, asociaciones científicas, etc, que se han sumado a las protestas, y sin hablar en ningún momento de las asambleas de trabajadores que se llevan a cabo en los hospitales, a las que asisten y en las que se pronuncian contra el plan de sostenibilidad personas de cualquier color político, incluídos votantes del PP.
  • Se confunde al ciudadano diciéndole que en Andalucía hay 17 hospitales privados que tienen conciertos con la Consejería de Salud, pero sin aclarar que ni uno solo de los 47 hospitales públicos tiene la menor gestión o personal privatizados.
  • Se evita hablar del fracaso y enorme coste que ha supuesto el hospital de Alzira en Valencia.
  • El Consejero y el Presidente de la Comunidad evitan los debates públicos con personas de opinión diferente a la suya sobre el proceso de reforma, privatización y desmantelamiento de la Sanidad madrileña. ¿Por qué?
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2 respuestas a Desmantelando Lasquettys

  1. Anónimo dijo:

    totalmente de acuerdo, se llama LAVADO DE CEREBRO A LAS MASAS Y SE BASA EN TÉCNICAS MUY ESTUDIADAS

    • Tú lo has dicho. Su problema es que para eso hace falta controlar los medios de comunicación, y los medios mayoritarios se les están poniendo revoltosos. Pero nuestro problema es que, aunque preferirían parecer los buenos, en el fondo les dá igual; lo van a hacer aunque tengan que sacrificar a algunos de los suyos por el camino (leasé, Lasquetty y González), porque han adquirido compromisos empresariales que les superan. La única esperanza que le queda a la Sanidad madrileña (y a la española, a la larga) es que les den capones desde sus propias alturas.

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